blog de Armando Andrade Espinosa
El 11 de Septiembre en mi país
Hoy les quiero compartir una realidad que aún nos duele mucho.
Hace muchos años atrás: el 11 de septiembre del 1973, en mi país ocurrió algo espantoso, yo tenía 15 años entonces, el mes más hermoso de mi patria: el mes en que se inicia la primavera y se celebra la Independencia (el cumpleaños de Chile), el mes de los volantines, la cueca y la empanada... se transformó en el mes del dolor y la desesperanza: miles de chilenos muertos, ...
Y hoy el rencor se apodera de muchas personas, y así la violencia de ayer sigue creando las violencias de hoy.
Estoy triste porque en mi patria no han dado lugar a una verdadera reconciliación: hay que perdonar, porque sólo despues del perdón se puede volver a la Paz.
la Red del diálogo y la amistad
Es gratificante y va llenando de esperanza el alma cuando se inicia el diálogo y el encuentro, como nos lo decía "El navegante",cuando abrimos el blog y nos encontramos con comentarios bien intensionados que nos hacen sentir que no estamos solos y que nuestros pensamientos, sueños e ilusiones son acogidos de buena gana por alguien.
El stres del mundo real se ha hecho cada vez mayor, queda poco tiempo para "compartir", las intrigas y malas intensiones contaminan los ambientes y las relaciones humanas... se hace dificil cultivar la amistad. Peroe n la Red se da una situación especial, ¿qué daños nos podemos hacer? el contacto no es físico y nos acercamos a una realidad "virtual" que creo que se acerca mucho a la limpieza de intensionaes, por lo menos yo siento así,porque lo único que me mueve a compartir es el deseo de dar y de recibir pensamientos, sentimientos, emociones, ideas, sueños... en una palabra ESPERANZAS.
Una nueva esperanza
Soy de Arica, trabajo en esta ciudad que esta ubicada en Chile, a sólo 50 Kms. de una ciudad de Perú (Tacna) y a 200 Kms. de la frotera con Bolivia.
Tengo muchas ganas de aportar mis pensamientos y mis deseos de un mundo mejor y más humano. Tenía temor de que la Red fuera fría impersonal y mecánica, pero he aceptado el desafio de hacerla cálida y sumergirme en diálogos que me permitan crecer y ayudar a crecer.
Doy un gran abrazo a los que quieran dialogar con este Profesor de Arica, que tiene 47 años y no quiere envejecer sin haber dado lo mejor.

