You are herePoesía / DERRUIDA
DERRUIDA
Miré el tono de frescura
Y pareces lejana.
Tu piel marchita
Sin crema, se ufana de la arruga.
Tus pies se ven cansados;
Una puerta de madera,
Con cicatriz de herida, te hace preferida;
Pues llevas en tus aguas,
El desgaste de tu sangre.
Con tus torres de lo mismo.
Pero tú. Convidas a mis ojos,
A través de muros, la fuerza del misterio,
La esencia de remolino tranquilo
Que acompaña cuando entro en tu corpiño
Y acompaña por salida, el ruido del cerrojo.
Casa de primavera, casa de invierno.
Casa de juego, casa de infancia.
Piden que te derrumbe
Y hago caso omiso.
Desconocen la esencia propia
Porque eres la casa que acuna
El archivo de mi vida.
Secreto de nostalgias;
Linaje de tesoro cultivado.
Gritas la voz, de quienes te habitaron;
Recuerdo familiar, que también añoras.
Te quiero, no importa cuánto vales.
Aunque llegue el apocalipsis.








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