blog de Duran Escevit
Y partimos al exilio
Y partimos al exilio entre retazos de pena
Montados en la grupa altiva de las olas
fuimos como granos de sal a la deriva
En un universo antigua hecho de agua
La luna era un párpado ciego
Que cubría de olvido nuestras presencias
Nadie nos vio salir ni tampoco llegar
Eramos sólo alientos exhalados
Por un antiguo Dios que abandonó el hogar
Mi tierra verde
Veo montañas agrestes como los senos de una madre vieja
Pero tiene la falda llena de verdor y perfume
Es mi madre, la sabia tierra ancetral que me llama con aromas de olivo y canela, mi tierna madre con manos de henna. La que no me olvida
De la antigua y sabia Anatolia partió un barco cargado de destinos rotos rumbo a un mar incierto , atrás de quedaba Erzurum y la ligereza de unos pasos susurrando secretos entre los olivos.
Legamos aquí a la meseta de Anahuac, tierra desconocida y an luminosa que te quemó los ojos, abuelo Ali Mahmoud

