blog de Richard Darkus
Áún enamorado...
Aun me estremece saber que me puedo enamorar siempre, cual un niño por primera vez. Arrojar el dolor cotidiano de mi alma, por los vórtices del tiempo, en cada esquina del infernal estío, sobre las veredas cetrinas del otoño, en mis días de monótona labor. Enloquecer, mudo por fuera sin que la muchedumbre se entere, y delirante por dentro avivando las llamas de esa pasión que en mi ardor consume lo imposible.
Un sueño...
Me miraste perdida cual esas ninfas que dormitan en mis ojos y con tus labios suspendidos cual un eco precioso que jamás quisiera terminar me dijiste solamente: “perdón”; después supe de tu voz. Terminaste por intrigarme pues me diste un peso ¿porqué?, ahora me gustaria que me dijeses porqué, es que en este momento ya no estoy atontado. Te fuiste sin decir más. Después apareció aquel conocido que con curiosidad me preguntó que habia ocurrido, le conté todo con un acento de sorpresa.
Aprenderás...
Después de un tiempo aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer un alma y aprenderás que el amor no significa apoyarse y que compañía no siempre significa seguridad. Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas, comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto y aprenderás a construir hoy todos tus caminos porque el terreno porque el terreno del mañana es incierto para lo proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacio.
Apenas un silencio en junio...
Me hice tan somero,
hasta mi piel quema
con sus rayos débiles
con su sol de junio;
De un gris ddenso y brioso
de quema de cañas
apenas fundiéndome
con unas estrofas
en celeste paisaje
escribirte aún
lograron mis dedos,
mis ojos cautivos;
Sueños de suspenso,
lenta digestión,
tu regreso de hada
como prometida
velando mis noches
catando delirios
últimos de mi alma;
De mis ninfas tengo
nepente fugaz
que encanta mi lecho,
que gurado en jardines
aunque finas gotas
sean cual relente
La débil luz...
Mis ojos siempre cansados
ya por leerte en mi intento
serán bajo la débil luz
es que cual hermoso cuento
nos ha escondido soñados
cual penumbra en sus jardines
aquesta ciudad cercana
en su obscuro conticinio...
Desorden Humano...
En la actualidad el desorden que reina en toda cabeza humana, la multiplicidad y contradicción de doctrinas, exceso de vida cerebral, las costumbres sedentarias, el régimen artificial y la febril excitación de las grandes capitalesha exagerado la necesidad de sensaciones fuertes y nuevas, ha desarrollado la tristeza latente, las aspiraciones vagas, las ilimitadas conscupiscencias.
Un recuerdo...
15/6/1995
Diario, mi qurido diario, tu que me has llevado hacia aquellos lugares donde los poetas hacen melodias con el silencio, que has callado el cansancio delirante de mis ojos. Tu que me has ayudado a encontrar sobre tu albura de montañas virgenes y renglones infinitos a las musas perdidas. No te calles con la noche que es cómplice de mi pasión. No enmudezca tu mística de doncel enamorado y se esparza por todos los rincones como el perfume del valle cercano. Tu que me has enseñado a volar con unas alas que conocía y que en mi niñez siempre usé que es mi parpadeo intempestivo y habitual.
Secreto en lo obscuro...
Niña de la distancia jamás estuviste sola
Tus ojos te delataron
te escondiste de mi en lo obscuro.
La ley de mis alas no me permite
tocar el suelo
pero puedo recorrer descalzo
la extensidad de tu frente.
Niña dame tu oscuridad
donde fulgura más nítida tu mirada
¿acaso no ves tu propio secreto divino
y rutilante como lo podría sentir
un espía del espacio?
Vibración de mis versos...
Cuando me falta la vibración
de los versos quietos
y tu presencia se hace extensión
recurro a bocetos

